Un poco de Historia Dominicana

Quisquella la bella, un país repleto de bellas y hermosas personas las cuales al día de hoy aún permanecen con muchas costumbres de sus ancestros.

Cabe destacar que desde que Cristóbal Colón pisó el territorio de la actual República Dominicana en su primer viaje a América y creyó haber encontrado el paraíso a descubrir las más hermosas y mejores tierras del mundo habitadas por los indios taínos te parecieron al almirante tan generosos y nobles que escribió los Reyes Católicos ellos de cosas que tengan pidiendo seda jamás dicen que no antes combinan a la persona con ello demuestran tanto amor que darían los corazones y cualquier cosa de valor.

En las postrimerías del siglo 15 España estaba sometida profundos cambios tras el fin de la reconquista y el surgimiento del Estado moderno y exporta América elementos de la vieja sociedad medieval y el embrión de las instituciones renacentistas el corazón de la ciudad colonial guarda en el panteón nacional el homenaje a la independencia de la República Dominicana proclamada el año 1844.

Todavía hoy la calle de las damas podría servir de perfecto escenario del vacío que todas las tardes daban las elegantes damas que acompañaban a su señora Doña María de Toledo. En Santo Domingo Se juntaron la primera audiencia la primera catedral, la primera Universidad y hasta el primer hospital de América instituciones que respondían alabanza de la sociedad moderna sobre la medida los grandes templos dominicanos muestran la importancia que tuvo la iglesia en la conquista a veces te entiendo la injusta situación de los indígenas.

Como sucede en el convento e iglesia de los dominicos donde Fray Antón de Montesinos pronunció en 1511 contra los abusos de los encomenderos.  una ventana de estilo gótico isabelino nos indica que estamos ante la casa del escribano Francisco tostado los muros guardan un interior que permite a sumarse la forma de vida de la clase alta dominicana del siglo 19 Santo Domingo de Guzmán se alza como la capital más antigua de América al recorrerla la historia se vuelve vida porque sus calles adoquinadas y sus edificios coloniales traen la esencia de los primeros vestigios de la civilización española en el nuevo continente Santo Domingo se convirtió en la antesala del resto de las tierras de la América hispana

La sed de riquezas también atrajo a los piratas que asolaron la isla fuertes murallas y puertas recuerdan a paciente las peores luchas que se fortificaciones que no lograron frenar los ataques de Francis Drake y 586 saqueo Durante un mes Santo Domingo destruyendo trescientas casas y llevándose todo lo de valor que no pudo ser escondido por los vecinos la colonia había pasado su página de esplendor no pudiéndose recuperar de la vitalidad de las calles parecen conservar la historia escrita por los hijos.

La catedral de Santa María la menor resume al visitante la mezcla de estilos que se exportó América donde los elementos renacentistas se funden con los Arcos romanicos y las bóvedas góticas del interior es la más antigua de América fue declarada catedral primada de las indias conservando un rasgo superior al resto de las catedrales del nuevo mundo.

Los dominicanos los restos de Cristóbal Colón estaba en la catedral motivo del quinto centenario del descubrimiento al moderno, el sentimiento de encontrarse ante los albores del Nuevo Mundo acompaña al internarse por el barrio colonial que tiene la tensión reducida de los primeros tiempos durante siglos se detuvo el crecimiento se convirtió en una reliquia de sí mismo que permite entender la grandeza y la verdadera realidad de la aventura americana.

El viajero tiene antes y a la primera ciudad colonial Julio es tema fue seguido en todas las urbes que se fundaron en el nuevo mundo por orden de Felipe segundo a través de las ordenanzas de 1573,  hasta mediados del siglo 16 Santo Domingo fue la capital de la América hispana Pero según avanzaba la conquista de las tierras continentales Dejó de ser el centro del mundo y sólo de forma peligrosa por viendo a sus tierras del interior y adquiriendo un sabor propio y profundo.